16°C
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Beneficios

En Las Termas de Río Hondo se realizan perforaciones a distintas profundidades y en consecuencia con diferentes características en su composición físico-química, lo que permite que el turista que nos visita, pueda disponer de diferentes tipos de agua con una variada composición mineralógica, aún en un mismo establecimiento, particularidad que no se repite en otros centros termales. Estas son calientes, alcalinas, bicarbonatadas, cloruradas, sulfatadas, débilmente ferruginosas (con poco hierro) y débilmente mineralizadas.

El predominio que se observa en el agua de la ciudad es la presencia de carbonatos alcalinos en relación con los bicarbonatos y la temperatura de las aguas, lo que explica la saponificación perfecta de la materia grasa de la piel, la que produce ese estado de suavidad y aterciopelamiento de la piel después de un baño termal.

La principal aplicación del agua de Las Termas de Río Hondo es en la forma de baño, debido que su composición fisicoquímica tiene todas las aplicaciones que la experiencia secular ha indicado, especialmente sobre el aparato locomotor y la piel.

Con respecto a la acción que ejercen sobre la piel en los baños de inmersión, diremos que sus componentes minerales pueden atravesar la barrera cutánea en cantidades muy pequeñas. La piel absorbe en forma selectiva ciertas sustancias activas de las aguas del baño y las deja pasar como a través de un filtro.


La Cura Balnearia

La cura balnearia se refiere a la suma integral de factores que actúan sobre el individuo en un centro termal. 

En nuestra ciudad encontramos muchos factores benéficos que se suman a los baños termales en sí: el clima benigno con una temperatura media anual 21°C en invierno, la tranquilidad del lugar y el disfrute de actividades al aire libre, lo que le permite al visitante conectarse con un entorno termal que lo libera de las circunstancias estresantes de su vida cotidiana.


La Cura Mineromedicinal

Las aguas termales tienen un rol de importancia en la medicina preventiva y restitutiva o complementaria, como todo medicamento debe conocerse sus indicaciones, contraindicaciones, dosis, horario, etc. y poder ajustarse con responsabilidad a las prescripciones. 

El paciente antes de su traslado a un centro termal debe consultar su médico de cabecera en busca de una revisa­ción general; Se recomienda no tomar baños termales el día de llegada, principalmente luego de un viaje agotador. Se recomienda descansar, adaptarse paulatinamente al lugar y consultar un personal idóneo quién le indicará los baños en forma personalizada. 

Los baños deben ser tomados en forma racional y opor­tuna, con la frecuencia adecuada (1, 2 o 3 baños diarios según lo indique el profesional), aunque en general se indican dos baños diarios. 

Los baños termales están indicados en una serie de afec­ciones como ser: 

artrosis, artritis reumatoidea crónica, gota, contracturas musculares por estrés, neuralgias, ciática, atrofia muscu­lar, secuelas de parálisis muscular o disminución de la actividad muscular. En afecciones de la piel como psoria­sis, eccemas con prurito, afecciones descamativas de la piel y en personas nerviosas que expresan a través del cuerpo problemas emocionales.